¿Tus huesos están envejeciendo contigo? Lo que debes saber sobre Osteoporosis

Cuando pensamos en envejecer, solemos prestar atención a la piel, el cabello o la energía que tenemos durante el día. Pero hay una parte de nuestro cuerpo que también cambia con los años y que muchas veces pasa desapercibida: los huesos.


La Osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de sufrir fracturas. Lo complicado es que puede avanzar durante años sin provocar síntomas evidentes. Por eso, cuidar la salud ósea no debería comenzar después de una fractura, sino mucho antes.

¿Qué ocurre con los huesos con el paso de los años?

Nuestros huesos están en constante renovación. El organismo elimina tejido óseo antiguo y lo reemplaza por tejido nuevo. Durante la juventud, la formación de hueso suele superar su pérdida, permitiendo alcanzar una buena masa ósea.


Con el paso del tiempo, este equilibrio puede cambiar. La pérdida de masa ósea puede acelerarse y, cuando es significativa, los huesos pueden volverse más frágiles.


La Osteoporosis aparece cuando la densidad y la calidad del hueso disminuyen lo suficiente como para aumentar el riesgo de fracturas, incluso ante golpes o caídas que normalmente no provocarían una lesión importante.

¿Por qué la osteoporosis puede pasar desapercibida?

Una de las principales dificultades de la Osteoporosis es que no suele causar dolor ni síntomas específicos durante sus primeras etapas. Una persona puede sentirse completamente bien mientras su masa ósea disminuye.


En algunos casos, la primera manifestación puede ser una fractura, especialmente en zonas como la cadera, la columna vertebral o la muñeca.

Por eso, no es necesario esperar a tener dolor para comenzar a prestar atención a la salud de los huesos.

¿Qué tiene que ver la Endocrinología con los huesos?

Aunque muchas personas relacionan la Osteoporosis únicamente con la edad, la salud ósea también está estrechamente relacionada con las hormonas y el metabolismo.


Los cambios hormonales pueden influir en la cantidad y calidad del tejido óseo. Un ejemplo importante ocurre durante la menopausia, etapa en la que la disminución de los estrógenos puede acelerar la pérdida de masa ósea.


Además, algunas alteraciones endocrinas y metabólicas pueden afectar la salud de los huesos. Por ello, una valoración endocrinológica puede ser importante cuando existen factores de riesgo o se sospecha una alteración de la salud ósea.

¿Quién tiene mayor riesgo?

La Osteoporosis puede afectar a diferentes personas, aunque existen factores que pueden aumentar el riesgo, como:

  • Edad avanzada
  • Menopausia
  • Antecedentes familiares de osteoporosis o fracturas
  • Bajo peso corporal
  • Sedentarismo
  • Consumo de tabaco
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Ingesta insuficiente de calcio y vitamina D
  • Determinadas enfermedades o tratamientos que afectan al metabolismo óseo


Tener uno de estos factores no significa necesariamente que una persona tenga Osteoporosis, pero puede ser una razón para consultar con un especialista.

¿Cómo se puede saber si los huesos están perdiendo fuerza?

La evaluación depende de las características y factores de riesgo de cada persona. Una de las herramientas utilizadas para valorar la densidad mineral ósea es la densitometría ósea, un estudio que permite conocer la cantidad de minerales presentes en determinados huesos.


El especialista también puede revisar antecedentes médicos, medicamentos, alimentación, actividad física y, cuando es necesario, solicitar análisis de sangre u otros estudios.


La evaluación integral permite determinar si existe pérdida de masa ósea y cuál puede ser la estrategia más adecuada.

¿Se puede prevenir la osteoporosis?

Cuidar los huesos es un trabajo que comienza mucho antes de que aparezca un problema. Mantener una alimentación equilibrada, asegurar un consumo adecuado de calcio y vitamina D, realizar actividad física y evitar el tabaco son algunas medidas que pueden contribuir a mantener una buena salud ósea.


Los ejercicios que ayudan a fortalecer los músculos y aquellos que implican soportar el propio peso corporal también pueden formar parte de un estilo de vida favorable para los huesos, siempre considerando las condiciones particulares de cada persona.


Además, las revisiones médicas permiten identificar factores de riesgo y actuar de manera oportuna.

¿La osteoporosis tiene tratamiento?

Sí. El tratamiento depende de la densidad ósea, el riesgo de fractura, la edad, el estado hormonal, otras enfermedades y las características de cada paciente.


Puede incluir cambios en el estilo de vida, medidas para asegurar una adecuada nutrición y medicamentos específicos para reducir la pérdida de masa ósea o disminuir el riesgo de fracturas.


No todas las personas necesitan el mismo tratamiento. Por ello, la valoración de un endocrinólogo puede ayudar a establecer una estrategia individualizada.

Tus huesos también necesitan atención

No podemos ver cómo están nuestros huesos simplemente mirándonos al espejo. Por eso, su cuidado puede quedar fácilmente en segundo plano.

La osteoporosis puede avanzar silenciosamente, pero conocer los factores de riesgo, mantener hábitos saludables y realizar una evaluación médica cuando está indicada permite cuidar la salud ósea antes de que aparezcan las complicaciones.


Tus huesos también envejecen contigo. La pregunta es: ¿qué estás haciendo hoy para ayudarlos a mantenerse fuertes mañana?