Osteoporosis: cómo prevenir la pérdida de masa ósea y cuidar los huesos desde la infancia
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la osteoporosis es una enfermedad caracterizada por una disminución de la densidad y calidad de los huesos, lo que provoca que se vuelvan más frágiles y aumente el riesgo de sufrir fracturas.
Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que puede avanzar durante años sin provocar síntomas evidentes. Por ello, muchas personas descubren que tienen osteoporosis después de sufrir una fractura ante un golpe o una caída que, en otras circunstancias, no habría ocasionado una lesión importante.
Una enfermedad que puede prevenirse desde la infancia
Cuando hablamos de Osteoporosis, solemos pensar en una enfermedad propia de la edad adulta o de las personas mayores. Sin embargo, la prevención comienza mucho antes.
Durante la infancia y la adolescencia, los huesos crecen y alcanzan progresivamente su máxima masa ósea. Por eso, una alimentación adecuada, suficiente aporte de calcio y vitamina D y la práctica regular de actividad física son fundamentales para favorecer un buen desarrollo óseo y mantener los huesos fuertes a lo largo de la vida.
Con el paso de los años, especialmente después de la menopausia en las mujeres, la pérdida de masa ósea puede acelerarse. También existen otros factores que pueden aumentar el riesgo, como la edad, antecedentes familiares de fracturas, determinados medicamentos, bajo peso corporal, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y algunas enfermedades crónicas.
Una enfermedad que puede prevenirse desde la infancia
Cuando hablamos de osteoporosis, solemos pensar en una enfermedad propia de la edad adulta o de las personas mayores. Sin embargo, la prevención comienza mucho antes.
Durante la infancia y la adolescencia, los huesos crecen y alcanzan progresivamente su máxima masa ósea. Por eso, una alimentación adecuada, suficiente aporte de calcio y vitamina D y la práctica regular de actividad física son fundamentales para favorecer un buen desarrollo óseo y mantener los huesos fuertes a lo largo de la vida.
Con el paso de los años, especialmente después de la menopausia en las mujeres, la pérdida de masa ósea puede acelerarse. También existen otros factores que pueden aumentar el riesgo, como la edad, antecedentes familiares de fracturas, determinados medicamentos, bajo peso corporal, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y algunas enfermedades crónicas.
¿Quién tiene mayor riesgo de desarrollar Osteoporosis?
La osteoporosis puede afectar tanto a mujeres como a hombres, aunque el riesgo aumenta con la edad y es especialmente importante en las mujeres después de la menopausia debido a la disminución de los estrógenos.
No obstante, tener Osteoporosis no es una consecuencia inevitable de envejecer. Existen medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo y, cuando existe una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad, una valoración médica permite determinar si es necesario realizar estudios específicos.
En determinados pacientes, el médico puede solicitar una densitometría ósea, una prueba que permite evaluar la densidad mineral de los huesos y detectar una disminución de la masa ósea antes de que ocurra una fractura.
¿Cómo prevenir la osteoporosis?
La prevención de la osteoporosis no depende de una sola medida. Se trata de mantener hábitos saludables de manera constante a lo largo de la vida.
Alimentación: calcio y vitamina D
El calcio es uno de los principales componentes de los huesos. Una alimentación equilibrada debe proporcionar la cantidad necesaria de este mineral de acuerdo con la edad y las características individuales.
Los productos lácteos, como la leche, el yogur y algunos quesos, son fuentes importantes de calcio. También puede encontrarse en alimentos como sardinas con espinas, algunas verduras de hoja verde, almendras, semillas y alimentos fortificados.
La vitamina D también desempeña un papel fundamental, ya que ayuda al organismo a absorber el calcio y contribuye al mantenimiento de una adecuada salud ósea. La cantidad necesaria puede variar según la edad, la alimentación, la exposición solar y otros factores.
Por ello, no se recomienda asumir que todas las personas necesitan la misma cantidad de vitamina D o exponerse al sol durante un tiempo determinado. En caso de existir sospecha de deficiencia, lo adecuado es consultar con un profesional de la salud.
Actividad física: huesos que necesitan movimiento
El ejercicio es otro de los grandes aliados para mantener una buena salud ósea.
Las actividades que implican soportar el propio peso corporal, como caminar, subir escaleras, bailar o realizar ejercicios de fuerza, pueden contribuir al mantenimiento de los huesos y de la masa muscular. Además, trabajar el equilibrio y la fuerza resulta especialmente importante en adultos mayores, ya que puede ayudar a disminuir el riesgo de caídas.
La actividad física debe adaptarse a la edad, condición física y estado de salud de cada persona. En pacientes que ya presentan osteoporosis o antecedentes de fracturas, es recomendable recibir orientación profesional antes de comenzar determinados ejercicios.
Evitar hábitos que debilitan los huesos
No fumar y limitar el consumo de alcohol también forma parte de la prevención. Además, mantener un peso saludable y llevar una alimentación variada contribuyen al cuidado de los huesos y de la salud en general.
¿La Osteoporosis causa dolor?
Una de las características más importantes de la Osteoporosis es que generalmente no produce síntomas en sus primeras etapas. Por esta razón, esperar a sentir dolor para acudir al médico puede retrasar el diagnóstico.
El dolor puede aparecer cuando se produce una fractura, especialmente en las vértebras. Las fracturas vertebrales pueden provocar dolor de espalda, pérdida de estatura o cambios en la postura.
Por ello, una persona con factores de riesgo no debería esperar a presentar síntomas para consultar. Una valoración médica puede determinar si necesita una evaluación de su salud ósea.
Diagnóstico y tratamiento: actuar antes de una fractura
La prevención es importante, pero cuando existe un riesgo elevado de osteoporosis, también es fundamental realizar un diagnóstico oportuno.
El médico puede valorar los antecedentes personales y familiares, factores de riesgo, alimentación, actividad física y determinados medicamentos. Cuando está indicado, puede solicitar una densitometría ósea y otros estudios.
Si se confirma la osteoporosis, existen tratamientos que ayudan a reducir el riesgo de fracturas. El tratamiento dependerá de las características de cada paciente y puede incluir cambios en el estilo de vida y medicamentos específicos.
La elección del tratamiento debe realizarse de manera individualizada y bajo supervisión médica.
Cuidar los huesos es una tarea de toda la vida
La Osteoporosis no es una enfermedad que deba empezar a preocuparnos únicamente cuando somos adultos mayores. La salud de los huesos se construye desde la infancia y continúa cuidándose durante todas las etapas de la vida.
Una alimentación adecuada, ejercicio regular, hábitos saludables y una evaluación médica cuando existen factores de riesgo pueden marcar una diferencia importante.
Y hay algo especialmente importante que recordar: la Osteoporosis puede avanzar silenciosamente. Por eso, conocer los factores de riesgo y realizar una valoración a tiempo puede ayudar a detectar la pérdida de masa ósea antes de que la primera fractura sea la que revele la enfermedad.

