Glaucoma, una ceguera silenciosa

Glaucoma, una ceguera silenciosa

Top Doctors
Escrito por: La redacción de Top Doctors
Editado por: TOP DOCTORS® el 13/06/2019

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una degeneración del nervio óptico producida principalmente, pero no únicamente, por el aumento de la presión del líquido intraocular llamado humor acuoso. Se trata de una enfermedad lenta y progresiva que lesiona las fibras nerviosas del nervio óptico de forma irreversible, por lo que su detección precoz es de suma importancia. Una vez detectado, el tratamiento debe ser individualizado para conseguir un objetivo fundamental: detener la progresión de la enfermedad. Para ello hay tratamientos con distintos fármacos hipotensores, terapia láser y diversas técnicas quirúrgicas que permiten descender la presión intraocular.

Detección precoz del glaucoma

El glaucoma crónico de ángulo abierto es el tipo más frecuente de glaucoma en la población general, suponiendo hasta el 70% de todos los casos.Unos 250.000 españoles padecen glaucoma, aunque casi el 50% siguen sin diagnosticarse porque es una enfermedad que no presenta síntomas.

Por esto han sido múltiples las campañas de detección precoz realizadas los últimos años y, en todas ellas, se mide presión intraocular y se valora el estado del nervio óptico de distintas maneras.

La presencia de una presión intraocular elevada está habitualmente relacionada con el daño del nervio óptico que conocemos como glaucoma. Sin embargo hay excepciones: no todos los pacientes con presión ocular elevada desarrollaran glaucoma en el futuro (sino hipertensión ocular) y no todos los pacientes afectos de glaucoma presentan tensiones oculares elevadas (pueden tener glaucoma de tensión normal). Por eso la detección precoz del glaucoma no puede limitarse a la toma de la presión intraocular sino que debe de acompañarse de un profundo análisis del nervio óptico y de su estado, tanto anatómico como funcional.

Con la esperanza de alcanzar un diagnóstico más precoz, recientemente se han desarrollado técnicas exploratorias que posibiliten la identificación de la enfermedad con mayor antelación para  evitar cuanto antes la pérdida irreversible de la visión. Todas ellas forman parte del protocolo diagnóstico habitual:

La perimetría o campimetría: permite detectar defectos visuales en el campo visual por lo que ha sido hasta ahora pilar fundamental del diagnóstico del glaucoma, ya que la pérdida visual inicial en el glaucoma se detecta en la periferia media y pasa desapercibida para el paciente. En la actualidad utilizamos  el campímetro Humphrey, con programas de corta duración que permiten en menos de 5 minutos detectar defectos visuales mínimos de un glaucoma incipiente.

Con el fin de aumentar la sensibilidad de la campimetría y detectar la enfermedad en estadios más tempranos hemos introducido en nuestra práctica otras pruebas como el campo visual de longitud de onda corta (PALOC, también llamado campimetría azul-amarillo) y la perimetría de doble frecuencia (FDT).

La Tomografía de Coherencia Óptica (OCT): muy utilizada en el análisis de la retina, es un nuevo método no invasivo para el diagnóstico precoz del glaucoma. Se utiliza un haz de luz cercana al infrarrojo que mide el grosor de la capa de fibras del nervio óptico y, tras una exploración de pocos minutos de duración se definen diagramas de espesor de la capa de fibras nerviosas de la retina que nos permiten detectar pacientes afectos de glaucoma en estadio muy incipiente.

La Tomografía Confocal de Barrido (Heidelberg Retinal Tomography-HRT II): cuantifica la imagen del nervio óptico y detecta matemáticamente cambios sutiles en su forma y grosor. Así obtenemos un mapa topográfico del nervio óptico en su porción intraocular, conocida como papila. Este mapa espacial de gran resolución es analizado por nuestros técnicos y registrado para posteriores comparaciones. De esta forma detectamos los cambios a lo largo del tiempo e identificamos la temida progresión del glaucoma.

Las retinografías seriadas: son microfotografías de la papila del nervio óptico que permiten registrar su aspecto para ayudarnos en el diagnóstico de la enfermedad y en su seguimiento mediante la comparación de distintas imágenes a lo largo del tiempo de evolución de la enfermedad. Estas fotografías pueden incluso ser estereoscópicas (en relieve) para ayudar en una mejor visualización de los volúmenes de la papilas. Son realizadas con filtros especiales pueden captar la capa de fibras nerviosas de la retina y sus defectos.

Oftalmología