EPOC: Cuando la inflamación eosinofílica abre nuevas oportunidades de diagnóstico y tratamiento personalizado
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) sigue siendo un desafío sanitario de enorme magnitud. A nivel mundial, afecta a más de 390 millones de personas y es actualmente la tercera causa de muerte global.
En Argentina, se estima que entre el 10 y el 14 % de los adultos mayores de 40 años presentan EPOC, y muchos aún no lo saben.
Durante años, el abordaje de la EPOC se centró casi exclusivamente en el antecedente de tabaquismo y en el uso de broncodilatadores inhalados. Sin embargo, hoy sabemos que no todas las EPOC son iguales. La medicina respiratoria avanza hacia un concepto clave: la EPOC también tiene subtipos, y reconocerlos cambia el pronóstico y el tratamiento.
EPOC Eosinofílica: una forma distinta de la enfermedad
Un porcentaje relevante de pacientes con EPOC presenta inflamación eosinofílica, un tipo de respuesta inflamatoria que comparte mecanismos con el asma. Este subtipo se asocia a:
- Mayor riesgo de exacerbaciones
- Mejor respuesta a corticoides inhalados
- Posible beneficio de terapias biológicas dirigidas
Identificar este perfil no es un detalle técnico: es la puerta de entrada a tratamientos más eficaces y personalizados.
Un avance clave: medir la inflamación sin métodos invasivos
Uno de los grandes avances recientes es la incorporación de la medición de óxido nítrico exhalado (FeNO), una prueba:
- No invasiva
- Rápida
- Indolora
- Disponible en la práctica clínica
El FeNO permite estimar la inflamación tipo 2 de la vía aérea, relacionada con los eosinófilos. Estudios recientes en pacientes con EPOC eosinofílica muestran que:
- A mayor recuento de eosinófilos en sangre, mayor FeNO
- Los pacientes con antecedente de asma presentan valores más elevados
- Valores elevados de FeNO se asocian a mayor riesgo de exacerbaciones severas
Esto convierte al FeNO en una herramienta práctica para estratificar riesgo y ajustar tratamientos, algo impensado hace pocos años.
¿Por qué esto es importante para los pacientes?
Porque hoy podemos:
- Detectar subtipos de EPOC que antes pasaban desapercibidos
- Evitar tratamientos innecesarios o ineficaces
- Elegir mejor quién se beneficia de corticoides inhalados
- Evaluar candidatos a terapias biológicas en casos seleccionados
- Reducir exacerbaciones, internaciones y deterioro de la calidad de vida
En otras palabras: pasamos de tratar síntomas a tratar mecanismos.
Consejos prácticos para la población
Si usted o un familiar presenta:
- Falta de aire progresiva
- Tos crónica
- Expectoración frecuente
- Infecciones respiratorias repetidas
- Antecedente de tabaquismo o exposición a humo/biomasa
No lo naturalice. No espere a que “empeore”. Un diagnóstico temprano cambia la historia de la enfermedad.
Tratamientos: del enfoque estándar a la medicina personalizada
Además de los broncodilatadores clásicos, hoy contamos con:
- Uso racional de corticoides inhalados según perfil inflamatorio
- Estratificación por eosinófilos en sangre
- Biomarcadores como FeNO para seguimiento
- Terapias biológicas en pacientes seleccionados
- Programas de rehabilitación respiratoria personalizados
Este enfoque reduce exacerbaciones, mejora la función pulmonar y optimiza la calidad de vida.
Cada paciente es único. Su EPOC también lo es.
La EPOC ya no es una enfermedad “uniforme”. Hoy podemos identificar subtipos, medir la inflamación de forma sencilla y elegir tratamientos más precisos. La inflamación eosinofílica y el FeNO representan un cambio de paradigma en el manejo moderno de la EPOC.
Consultar a tiempo marca la diferencia entre convivir con la enfermedad o recuperar calidad de vida.
Si tiene síntomas respiratorios, antecedentes de tabaquismo o EPOC diagnosticada y quiere un abordaje actualizado, basado en evidencia y centrado en usted, lo invito a solicitar un turno conmigo.
La respiración es vida. Cuidarla también es una decisión.