Decálogo de autocuidado en el paciente con EPOC

Decálogo de autocuidado en el paciente con EPOC

Top Doctors
Escrito por: La redacción de Top Doctors
Editado por: TOP DOCTORS® el 04/06/2019

1.- NO FUMES : El humo del tabaco es la principal causa de la EPOC en el mundo occidental. Dejar de fumar es difícil, pero no imposible y siempre aporta un beneficio para los pacientes de EPOC: evita o reduce la progresión de la enfermedad y aumenta la expectativa de vida. Dejar de fumar es probablemente el mejor tratamiento de la EPOC.

2.- HAZ EJERCICIO: El ejercicio aumenta la utilización de oxígeno, fortalece la musculatura, disminuye la fatiga y ayuda a controlar la disnea (ahogo). Cualquier ejercicio es bueno siempre. El objetivo es superar los 30 minutos diarios de actividad física. Lo más sencillo es empezar por realizar actividades tan cotidianas como caminar, subir escaleras, ir en bicicleta,… Si al realizar ejercicio te sientes fatigado no te des por vencido. Simplemente interrumpe el ejercicio, descansa el tiempo que sea necesario, y cuando te sientas mejor continúa con la actividad física suavemente. Debes realizar ejercicios para fortalecer la parte inferíos del cuerpo ( caminar, bicicleta estática, ..) y la parte superior del cuerpo ( ejercicio ligero con pesas de 1 kg).

3.- ALIMENTATE BIEN: El mantenimiento de un estado nutricional óptimo es crucial. La dieta debe ser rica en frutas , verduras y pescado, evitando la ingesta excesiva de hidratos de carbono (pan, patatas, pasta, …), alimentos flatulentos y bebidas gaseadas. Evita digestiones pesadas, realizando 5-6 comidas al día, repartidas en pequeñas cantidades, comiendo despacio y masticando bien. Toma abundantes líquidos (aproximadamente 1,5-2 litros), siempre que no haya contraindicación al respecto. La mejor bebida es el agua.

4.- PON TUS VACUNAS: La administración anual de la vacuna antigripal reduce el número de exacerbaciones durante los períodos epidémicos. También es recomendable la vacuna antineumocócica conjugada.

5.- CUIDA TU PESO: La obesidad limita la capacidad de ejercicio y agrava la disnea.

 

6.- TOMA LA MEDICACION: Realiza correctamente el tratamiento. No sólo es importante tomarse la medicación, sino saber para qué sirve y cómo se debe administrar.

7.- ACUDE A TU MEDICO. Acude a las revisiones periódicas con tu médico para vigilar la EPOC y mantener o ajustar el tratamiento. No te olvides de controlar las “enfermedades añadidas” (hipertensión arterial, diabetes mellitus, depresión, ansiedad, ..)

8.- RECONOCE LOS SINTOMAS DE EMPEORAMIENTO: Aprende a identificar los síntomas de alarma de una exacerbación de la EPOC: aumento de la disnea, cambios en el color y la consistencia del esputo,… En estas situaciones , consulta a tu médico.

9.- CUIDA TU AMBIENTE: Protégete de sustancias nocivas del ambiente ( humos de tabaco o de combustibles como leña o carbón, polución y contaminación medioambiental). Mantén en el domicilio un ambiente óptimo (45% de humedad y temperatura de 19-21 º C). Utiliza ropa holgada, adecuada a cada época del año, evitando cinturones y fajas.. Asegúrate una buena higiene del sueño.

10.- DISFRUTA DE TU VIDA: No renuncies a disfrutar. Mantén el interés en realizar actividades lúdico-sociales y de distracción. Si algunas actividades (higiene personal, relaciones sexuales,..) te producen ahogo, consultáselo a tu médico.

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