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Calidad en la atención de las mujeres embarazadas y sus hijos recién nacidos

Escrito por: Dr A. Miguel Larguia

Pediatra y Neonatólogo

Como resultado de las medidas se espera mejorar la calidad en la asistencia integral de las mujeres en el parto, el embarazo y puerperio; así también la posterior atención de sus hijos.  


Modelo Maternidad Segura y Centrada en la Familia


El modelo de Maternidad Segura y Centrada en la Familia (MSCF) es resultado de un trabajo conjunto desde 2007 entre múltiples instituciones, entre las que destacan el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Fundación Neonatológica A. Miguel Larguia (FUNLARGUIA). Sin embargo, la idea misma nació en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (HMIRS) de Buenos Aires hace más de 35 años. El Dr. Miguel Larguia es autor de la primera publicación que hasta el momento lleva dos ediciones de distribución gratuita.


Su creación se inspiró en el proyecto originado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNICEF para la promoción de la lactancia materna en 1991. Actualmente, el modelo MSCF logra integrar esta iniciativa del Hospital Amigo de la Madre y el Niño, convirtiéndose así en una estrategia superadora de la Ley de Parto Respetado (Ley 25.929).


Los primeros pasos en la implementación de este nuevo modelo se dieron en 2010 y 2011 entre UNICEF y FUNLARGUIA, quienes llevaron a cabo actividades que tenían por objetivo la transformación de las Maternidades Públicas y Privadas en el modelo Maternidades Seguras y Centradas en la Familia.  


Ejes Rectores del Modelo de Maternidad


La instauración del modelo MSCF pretende promover una atención humanizada y de mejor calidad, enfocándose en los derechos de la madre y su hijo; buscando así reducir la morbilidad y la mortalidad materna y neonatal de Argentina. Los ejes y principios sobre los que se sustenta el modelo de Maternidad Segura y Centrada en la Familia para la obtención de estos propósitos son:


1.     Cultura organizacional centrada en la familia y en la seguridad de la atención

Se determina como principal prioridad la medicina centrada en el paciente y su seguridad, en donde se reconoce por paciente a la mujer embarazada, su hijo antes y después de nacer, y su familia. Se asegura un diagnóstico precoz de anomalías en el desarrollo fetal, atención de las complicaciones del embarazo y se implementa una cultura del por qué de los errores médicos para una mejora del sistema.


2.     Protección de los derechos de la madre, el padre y de su hijo o hija

Por medio del rol asistencial los agentes de salud protegen y garantizan los derechos humanos de los padres y de su hija o hijo al ejercer el derecho a la vida. Se asegura también una atención adecuada, independiente de la cultura, condición socioeconómica o edad, con respeto de las tradiciones culturales, preferencias y valores de los pacientes (maternidad con perspectiva intercultural).


Se busca garantizar el derecho de las niñas y los niños por nacer en un ambiente seguro y de confianza, donde las relaciones entre autoridades, equipo de salud, padres y las familias sean respetuosas y coordinadas.


3.     Promoción de la participación y la colaboración de los padres, la familia y la comunidad en la protección y el cuidado de la mujer y su hijo o hija durante el embarazo, el parto y el puerperio

Se promueve empoderar a la mujer y a su pareja en el cuidado de su hijo o hija antes y después del nacimiento, estimulando su permanencia continua y participación activa; involucrar a los demás integrantes de la familia fomentando el contacto y participación; así como de los miembros de la comunidad hospitalaria.


4.     Uso de prácticas efectivas y seguras

Por medio de evaluaciones metodológicas de investigación se busca que las intervenciones sean beneficiosas ofreciendo seguridad a las mujeres, a sus hijos e hijas y sus familias. También se pretende minimizar la ocurrencia de eventos adversos a través de una mejora continua en la calidad médica.


Se promueven intervenciones de relativo bajo costo, seguras y con efectividad clínica. Como resultado de estas medidas se desea reducir la mortalidad de las mujeres en el parto, el embarazo y puerperio; así como de la mortalidad infantil.


5.     Fortalecimiento de otras iniciativas, en particular la iniciativa HAMN


En oposición a lo que se piensa de que el modelo de Maternidad Segura y Centrada en la Familia sólo busca atención y resguardo durante la gestación y el nacimiento del bebé, existe de por medio la asistencia preventiva, como la consulta preconcepcional y el cuidado de la salud de la mujer fuera del embarazo. De igual manera promueve fuertemente la lactancia materna, base de la propuesta Hospital Amigo de la Madre y el Niño (HAMN).


Importancia de la lactancia materna


La iniciativa Hospital Amigo de la Madre y el Niño propuesta por la UNICEF y la OMS en 1991 es el paso número 9 del modelo de Maternidad Segura y Centrada en la Familia. Ésta pone como prioridad la promoción de la lactancia materna, asegurando que la leche humana es inigualable y fortalecedora del vínculo entre madre e hijo.


La leche humana (LH) es la adaptación perfecta del ser humano en su nueva condición de vida extrauterina, siendo que desde un punto de vista nutricional se puede asegurar “que nada le falta y nada le sobra”.


Es un tejido vivo que trasplanta células inmunológicamente activas en números millonarios, las cuales el lactante reubica en todo su cuerpo sin rechazo (quimerismo). Incluye células madres pluripotenciales capaces de diferenciarse en todo tipo de células maduras.


Provee factores antiinfecciosos a través de una gammaglobulina, un dímero de inmunoglubina-A salival (IgAs) que representa toda la experiencia inmunológica materna en su exposición a antígenos patológicos durante su vida. La IgAS resiste el Ph ácido del estómago y las enzimas proteolíticas del intestino. No es bactericida, pero evita la adhesión de patógenos a receptores de los enterocitos impidiendo la translocación de bacterias o el ingreso de enterotoxinas.


Provee factores tróficos de crecimiento incluyendo hormonas, factores antioxidantes y antinflamatorios (citoquinas). Por la ruta enteromamaria la LH aporta millones de bacterias (probióticos) que la madre selecciona de su propio intestino. De esta manera los recién nacidos rápidamente adquieren un microbioma normal que previene enfermedades alérgicas, autoinmunes e inflamatorias.


De hecho, la alteración del microbiota en número o representación produce enfermedades denominadas disbiosis. Sin este ecosistema milenario, dinámico, simbiótico y mutualista es imposible la maduración metabólica e inmunológica del ser humano.


Contiene cantidades importantes (más de 1000) de oligosacáridos, también denominados prebióticos, con activa participación en la colonización de bacterias favorables y otras funciones nutricionales; por fermentación, por ejemplo.


La leche humana actúa en el contexto de la epigenética favorablemente, disminuyendo la incidencia de las enfermedades crónicas no transmisibles del adulto. Es coherente con el objetivo ecológico del cuidado del planeta. Desde la primera hora de vida durante el contacto piel a piel madre e hijo recién nacido, la leche materna permite el establecimiento de un sólido vinculo o apego.


Protectores de la maternidad


Para que el modelo se realice acorde a lo establecido y se obtengan los resultados esperados es necesario el compromiso de las autoridades, especialistas y del equipo de salud interno con el modelo de Maternidad Segura y Centrada en la Familia; de la familia respecto al cuidado de su hijo; de los miembros de la comunidad para brindar apoyo de voluntariado y de la institución misma para promover, asistir y mantener el modelo. 

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