¿Qué es el Síndrome Nefrótico en Niños?
El Síndrome Nefrótico Pediátrico es un trastorno que afecta los riñones, específicamente a los glomérulos, estructuras encargadas de filtrar la sangre. En condiciones normales, los glomérulos impiden que las proteínas importantes, como la albúmina, se pierdan en la orina. Cuando estos filtros se dañan, permiten el paso de proteínas al sistema urinario, lo que lleva a Proteinuria masiva.
Esta pérdida de proteínas provoca un desequilibrio en la presión oncótica de la sangre, lo que deriva en retención de líquidos e hinchazón. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es más común entre los 2 y 6 años, y afecta con mayor frecuencia a los varones.
Pronóstico de la enfermedad
El pronóstico depende del tipo de Síndrome Nefrótico. En la mayoría de los niños, el origen es idiopático, y de estos, el 80-90% presenta Enfermedad de Cambios Mínimos, que suele responder muy bien al tratamiento con corticoides, sin dejar daño renal a largo plazo. Sin embargo, hasta un 60-70% de los pacientes pueden experimentar recaídas recurrentes, especialmente en los primeros años.
En los casos de Síndrome Nefrótico Resistente a Esteroides (cuando el niño no responde al tratamiento estándar), el pronóstico es más incierto y puede progresar hacia Enfermedad Renal Crónica si no se controla adecuadamente. La evolución también puede verse afectada por Infecciones, Trombosis o efectos secundarios de los medicamentos inmunosupresores.
Síntomas
Los síntomas principales se derivan de la pérdida de proteínas y la retención de líquidos:
- Edema (hinchazón): suele comenzar en el rostro (especialmente alrededor de los ojos) y puede progresar hacia abdomen (Ascitis), piernas, escroto o labios mayores
- Orina espumosa: por la alta concentración de proteínas
- Aumento de peso repentino: no relacionado con crecimiento, sino con acumulación de líquidos
- Cansancio o debilidad general: por el bajo nivel de proteínas y pérdida de apetito
- Infecciones frecuentes: debido a la pérdida de inmunoglobulinas en la orina
- Mayor riesgo de Trombosis: por la pérdida de factores anticoagulantes como la antitrombina III
En algunos casos, puede aparecer Hipertensión Arterial o niveles elevados de lípidos en sangre (Hiperlipidemia), lo que aumenta el Riesgo Cardiovascular.
Pruebas médicas para diagnosticar
El diagnóstico se basa en:
- Análisis de orina: presencia de Proteinuria significativa (>50 mg/kg/día). Puede encontrarse también Hematuria microscópica en algunos casos
- Exámenes de sangre: para medir niveles de Hipoalbuminemia (<2.5 g/dl) e Hiperlipidemia (colesterol y triglicéridos elevados). También se verifica si hay alteraciones en electrolitos, función renal y perfil hepático
- Relación proteína/creatinina en orina: útil en lugar de la recolección de orina de 24 horas en niños pequeños
- Ecografía Renal: para descartar anomalías estructurales
- Biopsia Renal: se indica en casos de resistencia a corticoides, recaídas frecuentes, sospecha de Síndrome Nefrótico Secundario o alteraciones importantes en función renal
¿Cuáles son las causas?
Primarias (idiopáticas)
Más del 90% de los casos en edad pediátrica, especialmente entre los 2 y 10 años, son idiopáticos. Dentro de estas:
- Enfermedad de Cambios Mínimos: la más común y con mejor pronóstico
- Glomeruloesclerosis Focal y Segmentaria (GEFS): más agresiva y puede causar resistencia a esteroides
- Glomerulonefritis Membranosa: menos frecuente en niños, pero importante en adolescentes
Secundarias
Son menos frecuentes e incluyen:
- Lupus Eritematoso Sistémico (LES)
- Infecciones: como Hepatitis B, VIH, Sífilis, Paludismo
- Alergias intensas o exposición a ciertos medicamentos
- Causas genéticas: en niños menores de un año o con historia familiar
¿Se puede prevenir?
En la mayoría de los casos, especialmente los idiopáticos, no se puede prevenir, ya que no se conocen con claridad los desencadenantes. Sin embargo, es posible reducir los riesgos de recaídas o complicaciones mediante:
- Cumplimiento estricto del tratamiento
- Evitar Infecciones: como Gripes o Infecciones Respiratorias, que pueden desencadenar recaídas
- Buena higiene y Vacunación actualizada
- Control del uso de antiinflamatorios no esteroides o medicamentos que puedan afectar la función renal
Tratamientos
El tratamiento se enfoca en controlar los síntomas, reducir la Proteinuria y prevenir complicaciones:
- Corticoides orales (prednisona o prednisolona): tratamiento de elección inicial. La respuesta al tratamiento en las primeras 4-6 semanas ayuda a clasificar al paciente (respondedor, frecuente recidivante o resistente)
- Inmunosupresores: indicados en pacientes con recaídas frecuentes o resistencia a esteroides
- Diuréticos: para el manejo del Edema, con cuidado para evitar deshidratación o pérdida excesiva de potasio
- Inhibidores de la ECA o ARA-II: ayudan a reducir la proteinuria persistente y proteger el riñón
- Dieta controlada: reducción moderada de sal y líquidos
- Prevención de complicaciones: administración de Vacunas, como Neumococo e Influenza. Uso de anticoagulantes si hay riesgo elevado de Trombosis
¿Qué especialista lo trata?
El Nefrólogo Pediatra es el especialista encargado del diagnóstico, tratamiento y seguimiento del Síndrome Nefrótico en Niños. En casos más complejos, puede trabajar en conjunto con Inmunólogos, Reumatólogos, Nutriólogos o especialistas en Enfermedades Infecciosas.