Tumores de Columna y Médula Espinal: Diagnóstico y Tratamiento Neuroquirúrgico
Los tumores de la columna vertebral y de la médula espinal son enfermedades poco frecuentes pero potencialmente graves, ya que pueden afectar estructuras neurológicas esenciales para el movimiento, la sensibilidad y las funciones vitales. Un diagnóstico oportuno y un manejo especializado por el neurocirujano son clave para preservar la función neurológica y mejorar la calidad de vida del paciente.
¿Qué son los tumores de columna y médula espinal?
Se trata de crecimientos anormales de tejido que pueden desarrollarse en las vértebras, las meninges, la médula espinal o las raíces nerviosas. Pueden ser tumores primarios, cuando se originan en estas estructuras, o metastásicos, cuando provienen de otros órganos como pulmón, mama o próstata.
Dependiendo de su localización, se clasifican en:
- Extradural (fuera de la médula, generalmente en las vértebras)
- Intradural extramedular (dentro del canal espinal, pero fuera de la médula)
- Intramedular (dentro del tejido medular)
Síntomas de alarma
Los síntomas varían según la localización y el tamaño del tumor, pero los más frecuentes incluyen:
- Dolor persistente en espalda o cuello que no mejora con reposo
- Debilidad o pérdida de fuerza en brazos o piernas
- Alteraciones de la sensibilidad
- Dificultad para caminar
- Cambios en el control de esfínteres
La progresión suele ser gradual, por lo que es fundamental no subestimar síntomas neurológicos persistentes.
Diagnóstico especializado
El diagnóstico se basa en una evaluación clínica neurológica detallada y estudios de imagen, principalmente resonancia magnética, que permite identificar la localización, extensión y características del tumor. En algunos casos se complementa con tomografía, estudios de laboratorio o biopsia.
Tratamiento de los tumores espinales
El tratamiento depende del tipo de tumor, su localización, tamaño y del estado neurológico del paciente. Las opciones incluyen:
- Cirugía neuroquirúrgica, con el objetivo de descomprimir estructuras nerviosas y resecar el tumor de forma segura
- Radioterapia y/o quimioterapia, especialmente en tumores malignos o metastásicos
- Cirugía mínimamente invasiva, en casos seleccionados, para reducir el impacto quirúrgico y acelerar la recuperación
El abordaje suele ser multidisciplinario, involucrando oncología, radioterapia y rehabilitación.
Importancia del seguimiento neurológico
Tras el tratamiento, el seguimiento estrecho es fundamental para detectar recurrencias, evaluar la recuperación neurológica y optimizar la calidad de vida del paciente. Un manejo temprano y especializado puede marcar una diferencia significativa en el pronóstico.